Peña San Justo





07/11/2014
Esta tarde, después de volver del monte, asistí a la presentación de un libro de montaña. No tengo muy claro si puede considerarse como literatura de montaña, literatura juvenil, o novela sin más. Pero eso ahora no viene al caso. 

El autor intentó explicar al auditorio, el motivo que lleva a cientos de personas a calzarse unas botas y emprender escaladas o ascensiones. Una charla larga, en la que habló de retos personales, deportivos, relajación o subidón por la cumbre conseguida, y sensaciones de amistad, camaradería o compañerismo. Por supuesto, se hizo uso de la célebre frase:"porque están ahí".

Pufff!!!! difícil cuestión. 

Si me preguntan por qué abandoné esta mañana el lecho calentito, desayuné a toda pastilla, recorrí en coche noventa kilómetros, cargué a las espaldas un macuto y me pase el resto de la mañana subiendo cuestas..... no se muy bien que contestaría. 

Retos personales.... no se. Amistad, camaradería...saliendo solo....difícil. "Porque está ahí"..... me resulta más humano y cercano la contestación que dio Juanito Oiarzabal en una entrevista: "llevamos tanto tiempo subiendo montañas, que no sabemos hacer otra cosa".

No quiero exagerar, no quiero ser prosaico, ni petulante. Pero las primeras nieves de esta temporada, al inicio de semana, despertaron en mi interior unas irrefrenables ganas de salir al monte, de subir una montaña. A esa necesidad se unió que la previsión del tiempo vaticinaba un día de sol radiante. Por tanto, sin plantearme mayores premisas, cargué la mochila en el coche y partí hacia la cima de la Peña de San Justo.


La peña San Justo, un mazacote de cuarcita de casi 2000 metros de altitud. Cercana a Puebla de Lillo.


Sobrepaso el pueblo de Cofiñal y aparco el coche en las proximidades del Puente los Hitos.


Remonto el valle del Pinzón hasta el collado del mismo nombre.


El valle esta radiante con las últimas lluvias, la nieve y los ocres de las últimas hojas .


Los farallones de la norte del San Justo.


Por el bosque.


Cerca del collado, la mole imponente de la peña y el valle por el que he ascendido.


Rebecos.


En los lugares a refugio del viento, hay nieve. 


Las montañas de San Isidro. Ausente, Requejines, Toneo, Torres,...


En la ladera suroeste, el lago de Isoba.


El Torres mostrándose muy agresivo.


Al llegar la primavera, todas mis huellas se perderán como lagrimas bajo la lluvia.


Buitre leonado.




CIMA!!!!!


El Susarón.


Pileñes y la Ten.


 Panorámica.
En el centro el Pico del Lago y los Pinares de Lillo.


Tirando de zoom, el macizo de Mampodre.
Me encanta el valle de Tronisco, rodeado de hayas.


Tiatordos.



Cornisas de nieve.

4 comentarios:

  1. Yo tengo bastante claro que subo montañas porque lo que puedo observar desde allí no es posible conseguirlo desde otro lugar; por eso no me importa la manera de llegar a su cima -una vía u otra- solo quiero alzarme y contemplar los paisajes que la naturaleza me ofrece. Me encanta compartirlo con gente cercana que pueda sentir lo mismo o ser capaz de entender lo que siento yo. Y por supuesto , me gusta poder mostrarlo a los demás para ver si logro que sean también capaces de disfrutar y emocionarse.
    Tus fotografías siempre preciosas y los "bichitos" que no falten...qué suerte tienes!!! Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Decía Leo Harlem que la gente al llegar a cumbre dice una cantidad de gilipolleces de la leche, "Que paz, que sensación de conectar con la naturaleza". Decía él que no sabía si sería por la falta de oxígeno o por el agotamiento, ja, ja. En mi caso es una válvula de escape, un ejercicio de desconexión, de recargar pilas. No puedo estar ni dos semanas sin pisar monte, aunque sea dar un paseo por el monte Naranco o, como espero hacer esta misma tarde, una ruta corta por la cercana Sierra de Peña mayor. Y sobre la Peña San justo pues la tengo en pendientes desde hace mucho. Y el caso es que se me apetece hacerla en invernal. Ya veremos.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  3. Que difícil es de hacer entender el porqué sales al monte, a mi me pasa igual pero con los animales, "¿Por qué te levantas a las 6 de la mañana para ir a un sitio y esperar a ver si ves algún animal?" es la pregunta típica, seguida de "estás loco". Me encanta esta locura. Disfruto siendo un loco de este tipo. Me evado. Recargo pilas. Aprendo...
    Preciosas fotografías y que esta sana locura nos siga invadiendo. Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. Gracias a los tres por comentar.

    Es bueno ver que hay gente a tu alrededor que entiende las cosas que haces con pasión. Puedes cambiar cimas por animales, lo importante es que lo disfrutemos y lo pasemos bien.

    Saludos.

    ResponderEliminar