Cueto Ancino y Peña Verde









21/11/2014
La semana anterior me acerqué hasta el Cueto Ancino. Se trataba de aprovechar una ventana, no de buen tiempo, más bien de... no lluvia. Cuando aparco el coche, veo que las nubes bajas cubren toda la montaña y mientras me calzo las botas, comienza a pintear. Pero con muchas ganas (y poco sentido común) arranco en busca de la cima. Veinte minutos, tal vez algo más, para estar chorreando agua por la chaqueta y darme la vuelta.

Este jueves se vaticinó una verdadera ventana de buen tiempo, en este otoño que está resultando bastante gris y lluvioso.

Y como el Ancino era una tarea de la semana anterior, afronto con rapidez su ascenso por la directa de la cara suroeste y desciendo por la norte hacia el hayedo que hay en esa ladera. 

Parada obligatoria para contemplar el grupo de tejos que pervive a la sombra de las hayas.

Poco tardo en llegar a las Majadas del Caserío. Durante el descenso estudio el ascenso de la Peña Verde por la cara que mira a las majadas, pero aunque se que es posible el ascenso (lo he realizado anteriormente) no me decido al encontrarse todo muy húmedo. 

Por tanto, recorro el tramo de carretera que lleva hasta el cruce a Valdeteja, y algo más, hasta el puente que cruza el arroyo Valdeteja, donde comienzo la subida por una de las canales de la cara norte.

Peña Verde es un expléndido mirador del valle de Valdeteja y del Cueto Ancino. Desde su cima, su vecino, el Ancino, llama poderosamente nuestra atención por sus líneas de montaña estilizada.

El día que comenzó prometedor, se deteriora con celeridad. Mientras desciendo hacia el coche, por un sendero que recorre la ladera sur de la Verde, da la impresión que pronto llovera.

Afortunadamente, esperará a que me monte en el coche.



 Desde el arruinado balneario de las Caldas de Nocedo, el Ancino recibe los primeros rayos.


 Cueto Ancino y parte de Peña Verde.


 Comienzo el ascenso del Ancino, pero mi atención se va hacia las formas vistosas de La Verde.


 Valdorria, una de las grandes de la zona.


 Una subida tensa.


 Las cimas gemelas de Peña Galicia.


 La vira que nos conduce a la canal cimera.



 Increible!!! Un viernes laborable y nos encontramos cuatro en la cima. Afortunados que somos!!!!!


 Vistas hacia Peña Verde y a la Peña el Pueblo que se empasta con el Bodón.


 Valdorria.


 La puntiaguda es Prado Llano y algo más a la derecha Pico Cueto.


 Descenso vertiginoso hacia el hayedo de la norte.


 La sombra del Ancino oculta las Majadas del Caserío.


 Y en el bosque me entretengo contemplando los tejos. Llego a contar nueve.


 De gran porte.





 Alguna hoja queda en la parte inferior del hayedo.



 Peña Verde.


 Durante el ascenso a La Verde. La imponente mole de la Peña del Pueblo oculta por completo al Bodón. Hay que subir más si queremos verlo.


 Valdeteja, su hermoso y amplio valle. 



 Posiblemente el motivo por el que recibe ese nombre.


 Desde la cima. Un mirador del Ancino.


 Konicoleando


 Peña Forcada y el macizo de los Mampodres.



 Prado Llano.




 Durante el descenso.




Peña Verde y Cueto Ancino.

4 comentarios:

  1. Guauu!! Qué fotografías...ese Valle de Valdeteja es precioso. Siempre se lo digo a Javier que también lo visita con frecuencia y nos ofrece unos reportajes bellísimos.Has conseguido un zoom de la Peña Santa hermoso.
    Me encanta que te sorprenda encontrar gente en las cumbre entre semana. A partir de Marzo que se jubila mi marido por allá andaremos cuando salga un rayo...así que seremos dos más. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En casa estamos con el mismo planteamiento. Los que están dentro quieren salir y los de fuera, quieren entrar.

      Saludos Paloma

      Eliminar
  2. Estoy equivocado si digo que el que está delante del macizo occidental en la foto de Peña Santa es Peña Ten?
    Qué suerte tiene algunos... de monte un viernes... qué envidia... y de sana nada, ehhhhh

    Bonitas fotos en una zona que me encanta

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No te equivocas, es la Ten.

      Pues no se de que te quejas, yo te invito todos los días. Solo tienes que venirte.

      Saludos Javi.

      Eliminar